El empleo de las Tecnologías de la Información y de la Comunicación (TIC) en el campo educativo, buscan, entre otras cosas,  fortalecer una serie de aspectos relevantes dentro de la  comunidad educativa, entre los más importantes se encuentran el fomento de la participación de los alumnos, el trabajo en equipo, la creatividad, así como la motivación y la atención; cinco aspectos que, hasta hace unos años atrás, se habían convertido en una tarea difícil de lograr en las aulas a causa de las formas tradicionales de impartir las clases en los colegios: mayor participación del profesor y poca o nula participación del alumno.

De hecho, para ninguno de nosotros es novedad que las TIC se han convertido en verdaderas impulsadoras del cambio. No solo en la educación, sino también en nuestra vida diaria.

Con el uso de las laptop o tablets, los cursos se pueden mostrar  con mayor dinamismo e interactividad y, además, al promover de alguna forma el individualismo en los alumnos, se le esta dando la oportunidad de desarrollar sus tareas acorde a su ritmo, de esta manera, no solo tiene la opción de dedicar mayor tiempo a aquello que le resulte complicado de  aprender u avanzar, por ejemplo las matemáticas, que suelen ser el principal problema de la mayoría de niños; sino que le permitimos reforzar aquellos puntos que le son más sencillos.

Con todo esto lo que buscamos, amigo lector, es romper con el estereotipo de que el uso de la tecnología en las aulas propicia la distracción de los alumnos y, al contrario, asegurarte de que el uso de estos mecanismos significan un avance en la educación de nuestro país. Rompamos las brechas que existen entre el saber y la tecnología y aprovechemos todas sus potencialidades para mejorar los sistemas de aprendizaje de las futuras generaciones.