Hoy quisimos traerles un poco de diversión, pero a través de un juego educativo que  busca, básicamente, hacer reflexionar a los niños y adolescentes sobre aquellas cosas que no cambiarían por nada y las razones de por qué no las cambiarían. Lo que buscamos es que aprendan a darle valor a las personas que los acompañan en cada paso que dan en su vida, así como a las actividades que realizan y no tanto a  las cosas materiales y superficiales.

¿Cuáles son los objetivos?

  • Enseñar a los niños y adolescentes a valorar las cosas que no son materiales.
  • Educar en valores.
  • Promover la importancia de todo aquello que llena nuestra vida y nos hace únicos.

¿Quiénes pueden participar?

Niños de 8 años en adelante.

Materiales a usar

  • Ficha.
  • Cartulinas.
  • Lapiceros, lapices o plumones.

Dinámica del juego 

1. Preparamos las fichas y las cartulinas.

2. Cada uno debe tener dos cartulinas y poner en la parte de arriba  “cosas que no cambiaría por nada” y en la otra  “cosas que si cambiaría”.

3.  Ahora reflexionamos sobre cuáles son esas cosas que no cambiaríamos por nada. Te recomiendo que no pienses solo en aquellas cosas que te gusten mucho, sino en aquellas que de verdad no cambiarías por nada, por ejemplo puede que te guste mucho tu carro nuevo, la casa de muñecas que te regalaron en navidad o la tablet y el celular que te regalaron por sacar buenas notas,  pero debes de tener en cuenta que eso, tarde o temprano, lo dejarás de lado; en cambio jugar con tus hermanos, conversar con tu mamá, puede ser algo más duradero.

Después de explicarles la dinámica del juego les pedimos que reflexionen y les dejamos tiempo para que piensen sobre cuáles son las cosas que no cambiarían y las cosas que si cambiarían. Cuando hayan completado la ficha, tendremos que representar la reflexión en las cartulinas. Aquí, cada uno de los participantes, puede usar todo el material que quiera: frases, colores, fotos, dibujos, etc. y completar así sus cartulinas, de este modo tomarán conciencia de lo imprescindibles que son aquellas cosas que no cambiarían por nada.

Con esta dinámica lo que buscamos es conscientizar a los niños y adolescentes para que aprendan a darle valor a aquellas personas o cosas que valen la pena mantener en la vida.